Veo mi vida pasar como si fuera un simple espectador, el color se ha ido y todo es en blanco y negro
Terapia de estado de ánimo bajo / depresión
Hola, me llamo Tristeza y soy la responsable de que llores, tu cuerpo se sienta pesado, te cueste moverte, tu respiración se descompense y tengas problemas para dormir o duermas en exceso.
Soy una emoción muy importante en tu vida, y sin embargo, no me dejas salir, me bloqueas, me escondes, y te avergüenzas de mi presencia. Crees que al dejarme ver ante los demás te expones a que se rían o te vean vulnerable para atacarte, pero la verdad es que la mayoría de las personas empatizan contigo y lo que quieren es ayudarte a estar bien. A veces sientes que, si empiezas a llorar, se va a desatar una gran explosión dentro de ti y no podrás detenerte, temes perder el control y sentirte sobrepasado por la situación. Desde dentro yo te grito que me dejes salir y de esa manera las dos nos sentiremos mejor, pero tu miedo ignora mis voces de auxilio.
La verdad es que yo, señora Tristeza, te ayudo a reconectar con tus emociones y eso duele, lo sé, pero es la única forma de sanar por dentro. Ignorarme o fingir que todo va bien no te hará sentir mejor, sino que cada vez seré más grande dentro de ti, hasta que llegue un día que no puedas contenerme más y me dejes salir de manera inevitable, esto nos va a provocar mucho dolor a las dos, pero a la vez, será un momento de liberación y aprendizaje.
Aún así, puede que sepas lidiar con mi presencia y eso haga que permanezca a tu lado durante más tiempo del que ambas queremos. Yo existo para hacerte consciente de tu dolor, no para estar en tu vida permanentemente. Cuando estoy mucho tiempo junto a ti me transformo en un estado de tristeza duradero, mi nombre cambia y comienzan a llamarme Depresión.
En este estado todo te cuesta más, las pequeñas alegrías de cada día pasan desapercibidas, no tienes ganas de ver a amigos o familiares…en general sientes como si la chispa de tu vida se hubiera apagado. No me gusta hacerte sentir así, pero es mi manera de hacer que te des cuenta de que algo no está bien en tu vida, y necesitas parar y dedicarte tiempo para cuidarte y sanar.
¿Te suena familiar algo de esto? En la terapia para el estado de ánimo bajo o la depresión, exploraremos juntos el origen del problema, lo desgranaremos paso a paso y avanzaremos hacia la vida que realmente mereces. No se trata de huir del dolor, sino de aprender a sostenerlo y transformarlo.
Hola, me llamo Tristeza y soy la responsable de que llores, tu cuerpo se sienta pesado, te cueste moverte, tu respiración se descompense y tengas problemas para dormir o duermas en exceso.
Soy una emoción muy importante en tu vida, y sin embargo, no me dejas salir, me bloqueas, me escondes, y te avergüenzas de mi presencia. Crees que al dejarme ver ante los demás te expones a que se rían o te vean vulnerable para atacarte, pero la verdad es que la mayoría de las personas empatizan contigo y lo que quieren es ayudarte a estar bien.
A veces sientes que, si empiezas a llorar, se va a desatar una gran explosión dentro de ti y no podrás detenerte, temes perder el control y sentirte sobrepasado por la situación.
Desde dentro yo te grito que me dejes salir y de esa manera las dos nos sentiremos mejor, pero tu miedo ignora mis voces de auxilio.
La verdad es que yo, señora Tristeza, te ayudo a reconectar con tus emociones y eso duele, lo sé, pero es la única forma de sanar por dentro. Ignorarme o fingir que todo va bien no te hará sentir mejor, sino que cada vez seré más grande dentro de ti, hasta que llegue un día que no puedas contenerme más y me dejes salir de manera inevitable, esto nos va a provocar mucho dolor a las dos, pero a la vez, será un momento de liberación y aprendizaje.Aún así, puede que sepas lidiar con mi presencia y eso haga que permanezca a tu lado durante más tiempo del que ambas queremos. Yo existo para hacerte consciente de tu dolor, no para estar en tu vida permanentemente. Cuando estoy mucho tiempo junto a ti me transformo en un estado de tristeza duradero, mi nombre cambia y comienzan a llamarme Depresión.
En este estado todo te cuesta más, las pequeñas alegrías de cada día pasan desapercibidas, no tienes ganas de ver a amigos o familiares…en general sientes como si la chispa de tu vida se hubiera apagado. No me gusta hacerte sentir así, pero es mi manera de hacer que te des cuenta de que algo no está bien en tu vida, y necesitas parar y dedicarte tiempo para cuidarte y sanar.
¿Te suena familiar algo de esto? En la terapia para el estado de ánimo bajo o la depresión, exploraremos juntos el origen del problema, lo desgranaremos paso a paso y avanzaremos hacia la vida que realmente mereces. No se trata de huir del dolor, sino de aprender a sostenerlo y transformarlo.
